un gran pastel que se abre y deja salir volando a los mirlos ante un rey

Reino Unido · cantada en inglés

Sing a Song of Sixpence

«Sing a Song of Sixpence» es una canción infantil inglesa impresa hacia 1744, cuyo pastel lleno de mirlos vivos recuerda un auténtico truco de banquete de la época Tudor; las teorías sobre su significado oculto no están probadas.

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Letra

Sing a song of sixpence, a pocket full of rye, Four and twenty blackbirds baked in a pie. When the pie was opened, the birds began to sing, Oh wasn't that a dainty dish to set before the king?

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The king was in his counting house counting out his money, The queen was in the parlour eating bread and honey. The maid was in the garden hanging out the clothes, When down came a blackbird and pecked off her nose!

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Traducción al español

Canta una canción de seis peniques, un bolsillo lleno de centeno, veinticuatro mirlos horneados en un pastel. Cuando abrieron el pastel, los pájaros se pusieron a cantar: ¿no era un manjar digno de ponerse ante el rey?

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El rey estaba en su cámara del tesoro contando su dinero, la reina estaba en la sala comiendo pan con miel, la criada estaba en el jardín tendiendo la ropa, cuando bajó un mirlo y le picoteó la nariz.

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Sing a Song of Sixpence de un vistazo

País de origen
🇬🇧 Reino Unido
Se canta en
inglés
Letra de
Tradicional
Primera constancia
hacia 1744
Edad recomendada
2–7
Estado de ánimo
divertida, tradicional
Última actualización
25 de julio de 2026

Significado y origen

La imagen más extraña de esta canción resulta ser la más real. Veinticuatro mirlos horneados en un pastel que se ponen a cantar al abrirlo suena a pura fantasía, pero recuerda un auténtico número de exhibición de la época Tudor y Estuardo. Los cocineros horneaban una masa vacía, metían dentro pájaros vivos justo antes de servir y la cortaban en la mesa, de modo que los pájaros salían de golpe y revoloteaban por el salón. Un recetario de 1549 da la receta. El pastel nunca fue la cena: era el espectáculo.

Alrededor de ese centro de mesa asombroso, la canción coloca toda una pequeña casa — un rey contando dinero, una reina con su pan y su miel, una criada en el jardín — y luego suelta su pequeño susto: un mirlo que se lanza en picado y le picotea la nariz. Está impresa desde alrededor de 1744, y versos muy parecidos aparecen en obras de teatro un siglo antes.

Como era de esperar, se ha buscado en ella una clave — la política de la Reforma, las horas del día y más —, pero los estudiosos de Oxford no encuentran pruebas de nada de eso. El placer de «Sing a Song of Sixpence» no está en un significado secreto: está en una escena luminosa y levemente ridícula, colgada del recuerdo de un pastel verdaderamente asombroso.

Preguntas frecuentes

¿De verdad se rellenaban los pasteles con pájaros vivos?
Sí, como espectáculo, no como comida. Un entretenimiento del siglo XVI consistía en hornear la masa del pastel y meter dentro pájaros vivos para que salieran volando al cortarlo. Un recetario italiano de 1549 (traducido al inglés en 1598) incluye incluso una receta para hacer pasteles de modo que los pájaros estén vivos dentro y salgan volando al cortarlos. La canción recuerda ese truco de fiesta.
¿Qué antigüedad tiene esta canción?
La impresión más antigua que se conoce es de alrededor de 1744, en «Tommy Thumb's Pretty Song Book», aunque ecos de ese verso aparecen en obras de teatro ya en el siglo XVII.
¿Tiene «Sing a Song of Sixpence» un significado oculto?
Se han propuesto muchos — desde la política de la Reforma hasta las horas que tiene el día —, pero, como señalan los estudiosos de Oxford, ninguno cuenta con pruebas que lo respalden. Se disfruta mejor como una historia luminosa y algo absurda.

Fuentes