
Letra
Lenka se šeta – metla pometa; Lenka počiva – igla ji šiva; Lenka pred duri – peč se zakuri, a kokotiček skoči v lončiček, leže v ponvico, dvigne glavico: »Lenčica, Lenka, kikiriki! Sem že pečenka, jest se mudi!«
#Traducción al español
Lenka sale a pasear: la escoba barre sola; Lenka se echa a descansar: la aguja le cose; Lenka se asoma a la puerta: la estufa se enciende sola, y un gallito salta a la ollita, se tumba en la sartén, levanta la cabecita: «Lenka, holgazanita, ¡quiquiriquí! ¡Ya estoy asado, que la cena no espera!»
#Lenka de un vistazo
- País de origen
- 🇸🇮 Eslovenia
- Se canta en
- esloveno
- Letra de
- Oton Župančič
- Primera constancia
- de Oton Župančič (colección «Mehurčki»)
- Edad recomendada
- 2–7
- Estado de ánimo
- divertida, tradicional
- Última actualización
- 27 de agosto de 2026
Significado y origen
Este es uno de los poemas más queridos de la infancia eslovena, y no procede de una tradición popular anónima, sino de un gran poeta: Oton Župančič (1878-1949), de su celebrada colección de versos infantiles Mehurčki («Burbujitas»). Su heroína es Lenka —su nombre viene de len, «perezoso»— y la gracia está en que nunca tiene que hacer nada, porque en su mundo encantado todo se hace solo. Ella pasea, y la escoba barre; ella descansa, y la aguja cose; ella se asoma a la puerta, y la estufa se enciende por su cuenta.
El poema crece hasta un desenlace deliciosamente disparatado: un gallito salta sin más a la ollita, se tumba en la sartén, levanta la cabeza y le canta a ella —¡quiquiriquí, ya estoy asado, que la cena no espera!—, y por eso el remate es un canto de gallo. Es a la vez una broma sobre la pereza y el sueño perfecto de cualquier niño: un mundo tan complaciente que la holgazanería se premia en lugar de reñirse. El toque ligero y musical de Župančič convierte esa pequeña fantasía en algo que los niños llevan generaciones recitando con deleite.
Preguntas frecuentes
- ¿De qué trata «Lenka»?
- De una niña maravillosamente perezosa. Su nombre viene de _len_ («perezoso»), y en el poema no mueve ni un dedo, porque todo se hace solo: ella pasea y la escoba barre, ella descansa y la aguja cose, ella se asoma a la puerta y la estufa se enciende sola. Al final, hasta un gallito salta a la ollita, se tumba en la sartén, levanta la cabeza y canta que ya está asado y que la cena no puede esperar.
- ¿Quién escribió «Lenka»?
- El poema es de Oton Župančič (1878-1949), uno de los más grandes poetas eslovenos, y pertenece a su célebre colección de versos infantiles «Mehurčki» («Burbujitas»). Generaciones de niños eslovenos han crecido recitándolo.
- ¿«Lenka» se burla de la pereza?
- Con dulzura y mucha gracia, sí. El poema imagina la pereza llevada a su extremo de cuento de hadas —un mundo tan complaciente que una niña perezosa no necesita hacer absolutamente nada—, lo que es a la vez una broma y un sueño infantil hecho realidad.


